Quienes hayan ido a algún museo en su vida, seguramente se hayan topado con la estación a la entrada donde uno puede acompañar su visita por un dispositivo muy pequeño y unos auriculares, a través de los cuales puede contar con un guía personalizado, seleccionando nuestro idioma de preferencia.  Así, podemos visitar todas la obras o simplemente las que nos interesen de una exhibición o todo un museo.

En estos últimos tiempos, ha habido gran avance en la materia.  Por ejemplo, Las guías de audio para teléfonos celulares se han convertido una opción muy popular en la comunidad cultural.  No requieren descargas; los visitantes usan sus propios teléfonos celulares y, al ingresar varios números de paradas, pueden aprender y participar a su propio ritmo. 

Más allá del aspecto tecnológico en sí, lo que busco destacar hoy es la importancia que nuestra voz narrativa cobra al momento de acompañar al visitante en toda esa experiencia sensorial.  

CONSIDERACIONES ANTES DE GRABAR TU AUDIO GUÍA

1.    El vínculo entre tu narración y el visitante será exclusivo – Habrá una relación muy íntima entre tu relato y lo que absorba el visitante, por lo tanto tu calidad de grabación debe ser óptima.  

2.    Es indispensable que te interiorices sobre el museo o la exhibición sobre la que grabarás – Interorízate acerca del museo, la calidad de sus exposiciones, artistas, influencia en la movida cultural de la ciudad.  Asimismo, deberás hacerlo con el artista en cuestión y su obra, su entorno geográfico y contexto histórico.

3.    Infórmate sobre la obra puntual sobre la que narrarás – Es fundamental que tengas en frente el cuadro acerca del cual te concentrarás en tu relato.  Analízalo y lee anticipadamente el guión para entender exactamente lo que habrás de explicar.  ¿Por qué esa obra marcó un hito en la carrera del artista?  ¿Qué hace a ese cuadro un gran atractivo de la exhibición?  ¿A qué movimiento pertenece la obra? ¿Qué pasaba por la vida del pintor al momento de pintar ese lienzo?

4.    Pronunciación – Asegúrate que la pronunciación que hagas sea la correcta.  Bien sabes que en los Museos de Arte, por ejemplo, se exhiben obras de autores de las procedencias más heterogéneas.  Lo mismo pasa con los nombres. Busca fuentes confiables sobre la correcta pronunciación.  Asimismo, pídele a tu Project Manager  cualquier ayuda relativa a la pronunciación que tengas.  Preguntar, no molesta – más cuando se trata de ofrecer un trabajo profesional.  Solicítale que él mismo te grabe las pronunciaciones, o que te comparta links adonde puedas escuchar los nombres en el idioma correcto.

EL RITMO HACE A LA EXPERIENCIA

Seguramente el visitante no regrese más a ese museo o vuelva a ver esa exhibición otra vez en su vida; por lo tanto, es indispensable que el ritmo con el que vayas a grabar sea medio a medio lento y que toda información que le brindes, quede retenida en su visita.  No olvides que los museos son un foco de gran atracción para turistas que vienen de los rincones más insólitos del planeta, y muchos sueñan con poder estar enfrente de esas obras toda una vida.  ¡No todos los días uno tiene enfrente a una de las Noches Estrelladas de Vincent Van Gogh!  Respeta, pues, al artista, a su obra, al visitante y al museo, ofreciendo un trabajo de calidad; disfrutable, apasionante, cautivante y educativo a la vez.

Créeme, cuando narras a esa velocidad pero despliegas versatilidad con tus rasgos sonoros, la experiencia será otra completamente. Es un error pensar que narrar rápido evita que el receptor se aburra.  Por el contrario, puedes fastidiarlo porque no puede seguirte y terminarás degradando todo ese mágico momento que tanto ansió.

Cuando grabas audio guías, es tu voz la que le da voz a un cuadro o una escultura.  Y si estás en un museo de historia natural, lo haces en nombre de esos animales, plantas, rocas y trajes que están detrás de la vitrina.  Estos, son tan sólo ejemplos de la amplia gama de museos para los que podrías grabar.

Tus pausas oficiarán de punteros; tu ritmo, inflexiones y acentos permitirán que la mirada del turista vaya desplazándose sobre la obra hasta dar exactamente con los elementos que le permitirán conectar mensajes o ideas.  Por eso, nunca olvides que tu rol es ser el farol que alumbra el laberinto del conocimiento por el cual educas y fascinas a los visitantes.

LA MEJOR ACTITUD DEL AUDIO GUIA

Porque estés narrando para el Louvre o el Museo del Prado, no significa que debas sonar arrogante o como un sabelotodo.  Te aconsejo que te ubiques a la misma altura del visitante y permitas que su experiencia sea memorable.  Tu relato no debe distraerlo, sino acompañarlo plácidamente durante ese recorrido.

Es claro que los museos son un recinto en el que se concentra lo mejor de la Historia, el Arte y la Civilización, pero por sobre todas las cosas desean que el visitante jamás olvide esos momentos y que toda información que allí reciba le quede grabada en su alma y mente por el resto de su vida.  Esto se logra con un tono amable, claro, pristino y de pura entrega en nuestra calidad de comunicadores.

No olvides que el audio guía ya dejó de ser un pseudo catedrático en Arte.  Ahora se espera que sea capaz de mezclar conocimiento con entretenimiento, por eso deberás ofrecer una interesante paleta de inflexiones y otros recursos para mantener enganchada a tu audiencia durante toda su visita.

El compromiso de tu público es imprescindible  El desafío es mantenerlo hipnotizado con las obras, atentos a tu información y que, al mismo tiempo, disfruten al máximo del museo. Ten presente que el Arte per se y contar historias es clave para que las personas compartan un vínculo emocional.  Es la forma más sencilla de conectarnos.  El contarnos historias que aportan conocimiento, es fascinante.

 

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