Disney es magia, diversión y, aún más importante, el entretenimiento que siempre ha estado al alcance de todos trascendiendo barreras generacionales, idiomáticas y culturales. 

Más allá de crear producciones que logran instalarse en los corazones de muchos de nosotros, existe un sello distintivo por el cual la fábrica de sueños siempre se ha hecho notar en todo el mundo, y  consiste en la atención que dedica en todas las localizaciones de sus películas, series y caricaturas. En lo que respecta a las traducciones y adaptaciones, simplemente no hay casa productora que haga mejor su trabajo que Disney.

Su éxito en Latinoamérica se debe a la loable labor que desarrolla la empresa de Mickey por adecuar sus producciones al español. Pero aún más destacable es la manera en que lo realiza a través de sus brillantes doblajes.

Es por ello y porque estamos seguros que el legado de Walt no podría haber llegado a tantas personas si no hubiese sido por este formato, que intentaremos rendirle un breve tributo a esa industria a la que, si bien suele pasar desapercibida por varios y pocas veces se le brinda el  reconocimiento que merece, le debemos la posibilidad de disfrutarla por décadas, generación tras generación.

LA CRÍTICA QUE LO INICIÓ TODO

Edmundo Santos, responsable de las adaptaciones para las canciones de Disney en la década de 1940

Edmundo Santos, responsable de las adaptaciones para las canciones de Disney en la década de 1940

Además de ser un experto en lo que hace, Disney puede presumir de también ser uno de los grandes pioneros del doblaje en Latinoamérica. Aunque no fue el primero, durante la década de los años 40 comenzó a surgir un interés de la compañía por difundir sus producciones en otras regiones con diversos idiomas, entre ellos el español.

Por ello y de forma improvisada empiezan a adaptarse las películas de la compañía en diversos puntos del planeta, entre ellos París, Los Ángeles y Argentina.

Si bien es cierto que se logró el cometido de adecuar una película para un mercado cuya lengua era distinta al inglés, es bueno mencionar que  no contó con la calidad que se esperaría. De hecho esa carencia no pasó desapercibida por Don Edmundo Santos, un locutor de radio mexicano que, a la postre, se convertiría en el primer impulsor de los doblajes de Disney al español latino.

Tras haber criticado fuertemente a la película de Blancanieves y los siete enanitos por no contar con armonía ni ritmo en sus canciones y por tener acentos mal colocados, el conductor del programa radiofónico El sartén y la cuchara fue llamado por Disney para presentarse en sus oficinas centrales en Burbank, California.

Más allá de reclamarle por su crítica, la empresa de Walt le lanzó un reto al mexicano: intentar adaptar las canciones de la película Pinocho. Tras recibir las partituras del film y una vez finalizado su labor cuando iba de regreso a nuestro país, Disney le encomendó hacer lo mismo con Dumbo Bambi, otras dos películas que previamente habían sido dobladas en Argentina y que, supuestamente, también carecían de atención al detalle.

Una vez finalizado su trabajo y al ver la gran calidad de lo que el locutor había realizado, Disney le ofreció a Don Edmundo un puesto en sus oficinas centrales como director de doblaje para las versiones en español de sus películas. Era el año de 1943.

Para el año de 1950 y ya con algunos largometrajes adaptados en su carrera dentro de la compañía como Saludos Amigos, Los tres Caballeros Ritmo y melodíaSantos decidió dar un paso importante al llevar casi por completo el doblaje al español  de las cintas a México. Siendo la Cenicienta la primera película que se dobló de manera total en el país azteca, fue como dio inicio la misión de Disney por intentar capturar el corazón de millones de hispanoparlantes. 

EL INICIO DEL MARAVILLOSO MUNDO CON EL QUE VARIAS GENERACIONES CRECIMOS

Diana Santos, la voz de Minnie, Bianca (Bernardo y Bianca), la Pata Daisy, Pitufina y Peggy de los Pequeños Muppets. 

Diana Santos, la voz de Minnie, Bianca (Bernardo y Bianca), la Pata Daisy, Pitufina y Peggy de los Pequeños Muppets. 

Ya con una representación importante en México y con la dirección de alguien capaz, fue como comenzaron a establecerse las bases de una industria que estaba en búsqueda de consolidarse no sólo en México, sino en el resto de Latinoamérica.

Así es que poco a poco fue forjándose un gremio de talentosos actores  cuyas voces, con el tiempo, se convertirían en referentes inmediatos de Walt Disney.

¿Recuerdas como se escuchaban algunos de los personajes de películas como La Espada en la piedra, Peter Pan, Alicia en el país de las maravillas, La dama y el vagabundo, El libro de la selva, Dumbo o Los Aristogatos? Estamos seguros de que así es. Más aún considerando que en éstas y más películas prestaron su talento actores de la talla de Alberto Gavira (Merlín), Teresita Escobar (Wendy, Alicia), Luis Manuel Pelayo (Bagheera , Pongo, Arquímedes), Fanny Schiller (Hada madrina, Flora), Diana Santos, (Mowgli, Minnie, Bianca), Carlos Petrel (Sheer Khan, Scar), Carmen Donna-Dío (Cruella de Vil, bruja de Blancanieves), Luis Bayardo (Bernardo, Timoteo), Salvador Najar (Arturo “Grillo”, Tambor) o el propio Don Edmundo (Lirón y Gusgus).

Junto a estos también participaron grandes luminarias de su época como Germán Valdés “Tin Tan”(Baloo, Thomas O’Malley) o actores que, a la postre, se convertirían en estandartes del doblaje en Disney como Dagoberto de Cervantes (Capitán Garfio, el propio Walt Disney), Arturo Mercado (Simba, Bestia) o Francisco Colmenero (Pumba, Sir Kay, narrador recurrente de las películas).

LA EXPANSIÓN HACIA LATINOAMÉRICA

Conforme al paso de los años y salvo contadas excepciones, el doblaje de Disney realizado en México se convirtió en un referente inmediato por la manera en la que hacía sus adaptaciones  de las película, sin importar si se trataba de una animación o producción con actores reales. Las películas seguían llegando y, con cada una de ellas, la calidad seguía aumentando.

Fue así como entre los años 80 y 90 vimos llegar más películas que se convirtieron en clásicos instantáneos como Policías y ratones, La sirenita, La bella y la bestia, El rey león, Aladdin, Hércules, Toy Story, El jorobado de Notre Dame, Mulán, Tarzán, entre muchísimas más. Aunque en esta época ya no se solía acudir constantemente a los mismos actores a como ocurría en el inicio, eso no fue impedimento para que la calidad del doblaje se mantuviera sumamente alta, con todo y pese a que en ocasiones se recurría a gente famosa ajena al gremio para que participará en las películas con papeles importantes.

Ruben Trujillo, la voz de Aladdin, entre otros personajes.

Ruben Trujillo, la voz de Aladdin, entre otros personajes.

Aunque han pasado muchos años, aún resulta imposible olvidar a nuestro amigo fiel Woody (Carlos Segundo); no reírnos con las elocuencias del Genio (Rubén Trujillo); no querer aprender varios conocimientos de Rafiki (Genaro Vázquez); admirar y odiar al buen Gastón (Emilio Guerrero); armarnos de valor con la valiente Mulán (Maggie Vera); o desear aventurarnos en el desierto junto a Aladdin (Demían Bichir). Eso y muchas, pero muchas memorables voces  más, son las que nos han dejado los doblajes de Disney por varias décadas.

Para la primera década del nuevo milenio y con cada vez más series y caricaturas nuevas que llegaban a nuestra región, Disney volvió a probar suerte en Latinoamérica cuando poco a poco comenzó a llevar varios de sus proyectos para que se doblasen en otros países del cono sur de nuestro continente. Así mismo y aunque ya no suele ser tan constante, se permitieron realizar experimentos adaptaciones locales de algunas de las cintas en donde se doblaban las películas; de ahí que en ocasiones pudiésemos ver cintas en español neutro, mexicano o hasta argentino.

Actualmente son México, Argentina y Chile los países en los cuales suele hacerse doblaje. De hecho y aunque las alternativas de la empresa del ratón son varias, Disney se ha encargado de que a muchas de las voces de determinados actores o personajes a los cuales se doblan se les respete a su actor de voz original en la mayoría de las ocasiones, con todo y pese al posible aumento en los costos que esto pueda conllevar. Eso es algo que no muchos pueden darse el lujo de realizar.

UN MUNDO IDEAL SE VE EN EL HORIZONTE

Calidad.  Esa es la palabra con la cual las adaptaciones de Disney suelen ser realizadas.

Siendo la creadora de Mickey Mouse una productora cuyos materiales buscan entretener tanto a chicos como a grandes, la atención que se le brinda a cada uno de los proyectos refleja la posibilidad de trascender las barreras que suelen dividirnos como sociedad.

Carlos Segundo, la voz de Alf, Goofy y Woody (Toy Story)

Carlos Segundo, la voz de Alf, Goofy y Woody (Toy Story)

No importa si somos adultos que crecimos en las décadas previas al nuevo milenio o niños que apenas comienzan a conocer este mundo que es cada vez más globalizado; el doblaje y la gente que trabaja en esta rama de la actuación y localización siempre han estado presentes para permitirnos disfrutar de todas las producciones que vienen del exterior, entre ellas la de la enorme firma que se encuentra en Burbank, California.

Puede que seas partidario de ver las cosas dobladas al español o ser de aquellos que solamente consumen lo que venga en su idioma original. Sin embargo y al menos en este caso nadie puede negar que, si no hubiese sido por el doblaje al español  y por todas las increíbles y talentosas personas que han prestado su voz para ello, nunca podríamos haber conocido lo que es el maravilloso mundo de Disney.

 

Fuente: Atomix.vg

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