A lo largo de estos últimos 11 años, desde que trabajo para el Mercado Global me he enfrentado al desafío de grabar narraciones de todo tipo: de perfil informático, corporativo, médico, científico, educativo, estético, audiolibros…  La variedad es amplísima.

Con el tiempo adopté una filosofía personal al momento de darle voz a estos proyectos –una especie de ritual que me ha dado muchos resultados.  Me gustaría compartir con ustedes los consejos más relevantes.  Sé que algunos les parecerán obvios, pero créanme: con frecuencia los olvidamos o nos acordamos de su importancia una vez cometido el error.

1.     CAPTURAR EL PERFIL DEL TEXTO – Es fundamental comprender no sólo el tema sobre el cual grabaremos, sino analizar también el espíritu con el que fue escrito.  Muchas veces, la redacción ya nos anticipa el tono, la complejidad, el fin que tendrá dicha narración.  El cliente nos dará algunas directrices, pero no siempre resultan del todo suficientes.  Dejar nuestra impronta es de gran valor, siempre y cuando ésta esté afinada con la intención del proyecto.

2.     LOS PARRAFOS Y LAS SECCIONES DEBEN ESTAR BIEN DELIMITADOS – No siempre el cliente es consciente del valor que tiene entregar documentos con los párrafos bien definidos para que, al leerlos, no tengamos que saltar de página abruptamente en la pantalla.  De ocurrir y si el documento es en Word, les sugiero que los dividan antes de grabar para evitar así contratiempos.  De estar en PDF, les paso esta aplicación de Google que convierte los documentos a Word y les hará la tarea mucho más fácil.  Esto es también aplicable a las secciones/capítulos que incluya el texto.

3.     ORGANIZAR Y FRACCIONAR LAS ORACIONES – Esto va especialmente dirigido a los Locutores Noveles.  Es increíble cómo la forma en que dividimos los sujetos, predicados, complementos directos, indirectos y/o circunstanciales en las oraciones ayudan a que nos sintamos más seguros y cómodos al momento de locutar.  No sólo pensemos en nosotros –¡pongamos en nuestra prioridad al escucha, el gran destinatario de nuestra performance!

4.     VARIACIÓN MELÓDICA, POR FAVOR – A propósito del escucha, nunca, pero nunca olvidemos que nuestra forma de narrar debe ser CREATIVA.  Con esto quiero decir que sí o sí tiene que haber variación melódica.  Es fundamental que como Locutores propongamos un abanico de entonaciones, de inflexiones tales que el oyente no se canse de escucharnos.  Y no sólo eso: ¡que encuentre al tema interesante!  ¿Se acuerdan cuando estábamos en el secundario o en la universidad y nos tocaba un docente aburrido? Pues ahora nosotros pasamos a ocupar ese rol.  Seamos empáticos con el oyente y hagamos que su experiencia sea didáctica, interesante, y que la información que le acerquemos quede en su mente.  Lo peor que puede pasarnos es que por su mente, al escucharnos, piense: “¡Qué insoportable este Locutor!", "¡Qué tema más engorroso!", o "¡No veo la hora de que ésta grabación se termine!”. 

5.     LA SONRISA NUNCA ESTÁ DE MÁS – Hablar con la comisura de los labios hacia arriba hace una gran diferencia.  No significa que debemos grabar riéndonos, sino disfrutando la grabación y la maravillosa oportunidad de compartir conocimiento.  Esto más que nada aplica a los cursos de E-learning.  Enseñar y aprender es un intercambio que enriquece a ambos protagonistas, nunca lo olviden.

6.     ANTE LA DUDA, PREGUNTAR – De presentarse un nombre propio o un término en otro idioma cuya pronunciación desconocemos, solicitémosle al cliente una grabación o traducción fonética de cómo debemos hacerlo correctamente.  Nos ahorrará re-grabaciones y pérdida de tiempo innecesarios.  Un sitio que me ha sacado de aprietos en más de una oportunidad con algunas palabras en inglés, es Merriam Webster.

7.     MALAS TRADUCCIONES/REDACCIONES: ¿QUÉ HACER? – En ese caso, de forma muy diplomática es bueno expresarle al cliente que tal problema existe y que, de grabarse de esa manera, pondrá en jaque la credibilidad del producto final y su marca.  Si son traductores, siéntanse libres de ofrecer su ayuda por un costo preferencial.  De lo contrario, aconséjeles recurrir a una compañía seria de traducción o proofreading, como Tell Language Solutions.

8.     GRABAR CUANDO LA VOZ ESTÉ “A PUNTO” – Mi mejor momento de grabar es luego de las 10 de la mañana.  A esa hora, mis cuerdas vocales ya están listas y en su tono promedio para realizar una sesión que demande varios minutos seguidos frente al micrófono.  No les aconsejo grabar apenas se levantan, porque en el desarrollo de la grabación la voz se irá modificando de tal modo, que cuando comparen el primer y último minuto…  ¡se caerán de espaldas!

9.     NO GRABAR MÁS DE 10 o 15 MINUTOS SEGUIDOS – Si el proyecto es más largo de los 15 minutos, les sugiero que vayan grabando por fragmentos, y mientras descansan, van editando lo grabado hasta ahora. Sobreexigirle a las cuerdas vocales hará que no sólo éstas se cansen por de más, sino que el agotamiento propenderá a que se equivoquen cada vez más seguido.

10. REVISAR, ANTES DE ENVIAR – Mi última recomendación es revisar con el texto delante si cometimos algún error al grabar, previo al envío de nuestro trabajo.  También, asegurarnos que la edición en audio está libre de chasquidos salivales, que aplicamos el fade-in o fade-out en su justa medida cuando fue necesario, o que el ritmo de la narración suena naturalmente fluido.


Si tienen alguna otra sugerencia para compartir, son más que bienvenidos de acercárnosla a nuestra sección “Comentarios”.  Nos leen colegas de todo el mundo, y todo intercambio de experiencias siempre es constructivo.  Hacer Locución es un Arte, ¡no lo olviden!

 

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