Quienes ejercemos la Locución, bien sabemos que nuestra tarea no sólo se reduce a grabar en nuestro estudio propio; también surgen oportunidades en las que nos toca ir a un estudio profesional donde trabajaremos cara a cara con un Ingeniero de Sonido, Productores, Creativos Publicitarios, el mismo Cliente, etc.
La atmósfera que generemos  dependerá en gran medida de cómo cuidamos nuestra voz antes grabar, de la inteligencia emocional que dosifiquemos, de saber desenvolvernos serenamente cuando las tomas no reflejan lo que la contraparte espera, e incluso de la ropa que vistamos.

Veamos algunos factores fundamentales que distinguen a un Locutor de Etiqueta:

ANTES DE IR AL ESTUDIO:

Asegúrate de no realizar ningún esfuerzo con tu voz, ni de consumir alimentos o bebidas que puedan comprometerla (por ejemplo, comidas extremadamente saladas, que contengan mucha cafeína o sean demasiado ácidas). Asimismo, descarta la ropa ruidosa –usa ropa cómoda que no sea ni muy formal o demasiado informal, y de fibras suaves, que no te generen alergia, picazón o estática. No uses perfumes ni colonias, y ni mencionemos el uso de alhajas o bijou – ¡mejor déjalo para otras ocasiones!

LLEGA 15 MINUTOS ANTES:

No hay cosa menos profesional que presentarse a la sesión sobre la hora o minutos más tarde totalmente exhausto, “con la lengua afuera” y en un estado de alteración tal que necesites unos 10 minutos para calmarte. Al llegar con tiempo podrás releer el texto/guión que deberás grabar, hacer ejercicios de relajación vocales, faciales y respiratorios, y aterrizar mentalmente a ese ámbito profesional en el que darás lo mejor de ti en la hora u horas siguientes.
¿Te surgió un imprevisto? ¿Hay huelga de transporte? ¿Se te fundió el motor? ¿Hubo un accidente en el camino?   Llama de inmediato al estudio y avísales cuál es la situación para que tomen los recaudos correspondientes.

APAGA EL CELULAR:

Muchos olvidan apagar sus teléfonos móviles antes de acudir a reuniones importantes. Este consejo va de la mano con la preparación: apagar tu celular es una prioridad. Lo único que debe escucharse en la sesión es tu locución y las indicaciones que recibas, NADA MÁS.

TEN BUENOS MODALES:

Ser profesional significa ser también respetuoso y mantener una forma de relacionarte y de comunicarte que sean impecables. Si la experiencia en el estudio se muestra desafiante, el diálogo debe mantenerse de forma cordial. Debes tener tacto y reflejar siempre cortesía, pues eso también define tu profesionalismo.
Antes de entrar al estudio, haz todas las preguntas inherentes a la grabación: con qué tono, velocidad e intencionalidad quieren tus tomas. Además, es bueno conocer más sobre el producto y el público objetivo del trabajo. Si te mandan grabar 15 tomas más, muestra una buena disposición; y si necesitas una pausa para relajar tu voz, solicítala.
Nunca hagas algún comentario negativo sobre cualquier elemento que componga el proyecto en el cual trabajarás. Si no te gusta la producción visual, musical, el eje creativo, el logo, lo que sea… guárdate la opinión. Y si te piden alguna, simplemente di algo agradable. A veces ser demasiado sincero te puede dar un gran dolor de cabeza… ¡y perder nuevas oportunidades laborales!
Algo más sobre los buenos modales: si te equivocas mientras lees, no demuestres tu frustración diciendo malas palabras. o con reacciones que manifiesten tu enojo. Podrás hacerlo en tu casa, ¡pero no en un estudio! Mi consejo es que te relajes, y dejes una pausa entre la toma que salió mal y la siguiente. ¡Eres un ser humano, y como tal tienes derecho a equivocarte!

DEMUESTRA ALTURA COMERCIAL:

Nunca discutas tus tarifas o negocies los términos de pago con tus empleadores durante la sesión: hazlo antes. Y si te representa un agente, eso debes conversarlo previamente con él. Aquello que no respete lo previamente acordado, será tarea de tu agente manejarlo (por ejemplo, si te dan un guión en el que debes caracterizar a más de una voz o rol, si la sesión dura mucho más de lo normal, etc.).

Recuerda: tu tarea es realizar una excelente performance, y no dar detalles públicos de tus acuerdos contractuales. Si sientes que se produce un abuso o que están sacándote partido, tienes todo el derecho de comunicarte con tu agente e informárselo; no te aconsejo que lo hagas tú directamente con el cliente/estudio/productora.

PIDE, Y SE TE DARÁ:

¿Te hace falta un lápiz para tomar notas? Pídelo. ¿Hay varios otros locutores esperando para grabar después de ti? De ser así, ese no es asunto tuyo. Aprovecha cuanto más puedas de la sesión y haz todas las preguntas que necesites, enfócate en tu trabajo y en tu performance. Esto habla muy bien de ti, pues demuestras que tu prioridad es el cliente y el producto que estás grabando, y que estás enfocado en ello. Tampoco hagas eterna la sesión, pero si tienes dudas o inquietudes, despéjalas consultando lo que creas necesario.

LA ETIQUETA TAMBIÉN ES TÉCNICA:

Muchos locutores se han vuelto ingenieros de sonido autodidactas, pero ello no les da la autoridad sugerirle ideas al ingeniero con quien se está grabando. Deja que él se ocupe de todo lo relacionado al micrófono, la edición, la ecualización, compresión, etc.
No toques al micrófono ni alguno de sus accesorios; si necesitas que se vuelva a regular su altura o ángulo, deja que lo haga el técnico. Lo mismo con tocar alguna de sus partes, desde el “popero” al micrófono en sí mismo. Eso es como violar la propiedad privada, y refleja una falta de respeto total.
Si el técnico te pide que te acerques o alejes del micrófono o hagas varias pruebas antes de comenzar o durante la sesión, muestra la mejor actitud.
Al finalizar la sesión, no cuelgues los auriculares en la jirafa o stand del micrófono. Déjalos sobre el atril o en un lugar seguro. Y si te llevaste una botella plástica de agua o alguna otra cosa a la cabina, no la dejes a la vista.

CLASE EN LAS REDES SOCIALES:

No te sugiero que compartas información sobre el proyecto para el cual te seleccionaron en las redes, sociales –esto incluye el equipo que conforma la producción, el estudio, el producto, la agencia publicitaria, productora, etc.  Sí puedes hacerlo una vez hayas solicitado autorización y recibido aprobación para hacerlo.
Tampoco publiques fotografías sin pedir permiso –ello puede causarte grandes problemas, incluso el despido o un juicio. Muchas compañías, incluso actores, se toman muy en serio su privacidad. Hay casos en los que el talento debe firmar un contrato en el cual se compromete a no compartir información de ningun tipo hasta que el proyecto salga al aire, para proteger toda la información inherente a éste. Tómatelo muy en serio. ¡En muchos casos hay millones de dólares en juego!

 

A veces necesitamos leer con nuestros propios ojos lo que íntimamente sabemos que es real. También es cierto que hay aspectos que jamás hubiéramos imaginado importantes, pero conforme a la experiencia de varios otros colegas, estas Reglas de Etiquetas nunca fallan. ¡A mí me han dado un resultado formidable!

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