Reconozcámoslo, ser profesional freelance genera un sinfín de gratificaciones: no tener un jefe que te explote, no sentirte obligado a despegarte de la cama a determinada hora para pasar una interminable jornada encerrado en la oficina, ni dedicar un tiempo precioso ante el espejo para estar “presentable” mientras te hundes detrás de un escritorio cumpliendo una aburrida rutina.

El día que elegí prestar servicios como Locutora Profesional para el mercado global supe que había un mundo esperándome y que las oportunidades eran infinitas. También, entendí que eso suponía asumir riesgos, que mis ingresos fluctuarían, y que debería hacerme cargo de todas las áreas inherentes al caso — ser mi propia Contadora, Relacionista Pública, Especialista en Marketing, Planificadora de Medios y Fuente Ilimitada de Auto Motivación.

Este pasado mes de Abril cumplí mis primeros 10 años trabajando para el mercado internacional desde mi propio estudio. En su transcurso he acumulado una lista envidiable de clientes que, en su mayoría, me contrataron directamente y sin la ayuda de agente alguno.  Nuestros proyectos conjuntos fueron producto de mi incansable dedicación porque me encontraran online o descubrieran en mis audiciones algo mágico, inusual y diferente. Con orgullo puedo decir que todo lo logrado hasta ahora es consecuencia real de mi esfuerzo, voluntad y ganas de superarme. El factor “Buena Suerte” fue fundamental — me refiero a esa Suerte que uno persigue incansablemente y que no espera que ocurra como un simple milagro que cree tener derecho a merecer.

Pues bien, estoy aquí para confesarles que por primera vez en 10 años estoy saliendo de una inmensa crisis de Auto Motivación, situación que nunca pensé que JUSTO A MÍ me pasaría.  La realidad de la industria, la cual viene degradando sostenidamente el valor real del trabajo del Locutor, la competencia cada vez más feroz, el abaratamiento de los insumos técnicos para grabar en tu casa y la evidente explosión del tele-trabajo de la cual todos quieren llevarse una tajada, conllevaron a que la calidad y cantidad de proyectos que llegan a mi buzón descienda estrepitosamente. A veces es bueno hablar con tus colegas y preguntarles si a ellos les pasa lo mismo: para mi sorpresa, mi realidad no se aleja demasiado de la que enfrentan otros profesionales de larga trayectoria aquí en EEUU, lo cual indica que hay una crisis cualitativa instalada, y muy importante.

¿Cómo, a pesar de todo, podemos en plena crisis salir de ése estado y volver a apostar por nosotros mismos?

CLAVE 1:
NO ESPERAR QUE LLEGUE “EL MOMENTO MÁGICO”

Tendemos a aguardar esa luz milagrosa interna para que de la nada nos rescate de la oscuridad y nos transporte a un paraíso inspirador, creativo, proactivo. Pues bien, eso es un error. Lo más efectivo es hacer algo pequeño, pero que sea ALGO al fin. “Una cosa a la vez”, ese es el lema.

CLAVE 2:
ORGANIZARNOS EL DÍA

Distribuyamos las actividades más relevantes de cada jornada con un grado de compromiso: las más importantes siempre deben ser prioritarias, así entregamos la máxima energía para terminarlas. Apenas sintamos que somos capaces de controlar esa valoración en nuestras responsabilidades y notemos que logramos nuestros propósitos, esto automáticamente alimentará nuestra auto motivación.

Siempre planea las tareas o actividades que requieran de toda tu atención, en el momento del día en el que estás más alerta y con más energía. Si coincide también con el momento en el que menos te interrumpen, te permitirá concentrarte al máximo en toda tu creatividad y enfoque para el desarrollo de tus ideas u objetivos.

CLAVE 3:
FIJARNOS METAS REALISTAS

Cuidémonos de no saltar de la paralización absoluta a querer solucionarlo todo al mismo tiempo. Es bueno plantearnos objetivos, pero también sub-objetivos; de esa manera se nos hará más “llevadero” el camino que nos guiará a la meta, y no nos sentiremos desbordados.

CLAVE 4:
¡BASTA DE POSTERGACIONES!

Te recomiendo que te sinceres e identifiques las causas reales de tu postergación. ¿Acaso es el miedo? ¿Temor por los resultados? Maneja la posibilidad de utilizar la diversión como complemento para poder completar ése tema pendiente que vienes postergando. Para llegar a la acción y producir resultados, inténtalo, inténtalo e inténtalo hasta lograrlo. ¡Es la única manera!

CLAVE 5:
ACTUALICÉMONOS

En ésos momentos que no me llegaron proyectos, en lugar de ponerme a patalear y llorar, no sé cómo hice pero saqué fuerzas de rincones desconocidos de mi ser para interesarme en otros temas inherentes de mi profesión. Desde leer artículos sobre nuevos softwares, micrófonos, o participar de webinarios, foros especializados en Locución Profesional, actualizar mi perfil en LinkedIn o grabar nuevos demos para mi website.

¿Cómo que no hay nada nuevo que podamos aprender e incorporar a nuestra profesión? Por suerte existen más medios que nunca en la Historia para que podamos acceder a una información inagotable de recursos, y así enriquecer más nuestra carrera.

CLAVE 6:
BASTA DE MAL HUMOR

Aprender a ser más consciente de los pensamientos que tenemos y detenerlos justo a tiempo cuando éstos son autodestructivos, nos permitirá fortalecer nuestro interior. Si nos repetimos constantemente “a todos les va bien, menos a mí”, “me desvivo presentándome a castings y nunca me seleccionan”, “no importa cuánto me esfuerce, siempre me terminarán dejando a un lado”, alimentaremos un pesimismo que destroza el espíritu de construir y crecer. Es tirarnos al abismo del derrotismo, de una angustia innecesaria.

Pongámosle una sonrisa a este momento difícil. Hagamos de la crisis una lección de vida, una etapa de renacimiento personal, espiritual y profesional. Saquémosle partido a éste momento aprendiendo a querernos, incluso cuando no somos ganadores. Es una etapa que, si nos lo proponemos, no se volverá eterna.

CLAVE 7:
RODÉATE DE GENTE POSITIVA Y EXITOSA

Cuando uno mantiene una actitud optimista genera no sólo alegría, sino también salud;  por si fuera poco, logra atraer como un imán el éxito. Lo digo con propiedad, pues a mí me ha funcionado.  En nuestra calidad de profesionales y de emprendedores, es fundamental que nos rodeemos de familiares, amigos y colegas que engrandezcan nuestra realidad inmediata, así como nuestro horizonte.  Debemos darle un lugar protagónico a todo aquél que nos alienta a seguir adelante, que crea en nosotros, y que en los momentos difíciles -como en éste caso, una crisis de motivación- nos recuerden cuánto valemos y significamos para ellos.

En los años que llevo viviendo en EEUU, no dejo de asombrarme cómo decenas de colegas (algunos de los cuales conozco personalmente, y a otros tan sólo a través de las redes) no sólo me han apoyado en lo afectivo cuando me encontraba enfrentando este duro momento laboral, sino que además me recomendaron a sus agentes, o me armaron listas de productoras y agencias con las que ellos mismos trabajan para que me presente con su bendición.

Cuéntame si algunos de éstos tips te han servido. Sé que hay miles de blogs en línea que te inundan con consejos, algunos buenos, otros baratos. En éste espacio buscamos ser un rincón inspirador para quienes ejercemos la Locución Profesional y apostamos a la excelencia en nuestros servicios para el mercado global.

Seamos súper, medianamente o poco exitosos en lo que hacemos, ante todo somos seres humanos, y tenemos derecho a no triunfar las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año. No tenemos derecho, eso sí, a hipotecar nuestros logros acumulados ni todo nuestro futuro tan sólo porque atravesamos un momento en el cual se nos agotan las fuerzas.  Es un proceso natural y justificado. No lo olvides.

Estoy aquí para lo que necesites. No dudes en escribirme!

Simone

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