Te presentes a una audición a través de un banco de voces, por pedido expreso de tu agente, o mediante un cliente directo, es básico que respetes a rajatabla los requisitos que se te especifican para que no pierdas el tiempo, y corras con más chances de ser seleccionado.

Parecerá una tontería lo que aquí te escribo, pero ¿cuántas veces hemos caído en el error de no leer con detenimiento las indicaciones que nos solicitan a la hora de presentar nuestro demo?

1. NO ANALIZAR Y DESMENUZAR EL TEXTO COMO CORRESPONDE

¿Comprendes realmente lo que tienes que grabar? Es innecesario ser un erudito acerca del tema que abordarás en tu demo.  Sin embargo, te sugiero que leas MUY BIEN lo que tendrás que grabar, y te marques las pausas, las entonaciones, las variaciones melódicas que utilizarás para que tu lectura sea impecable.  No nos pagan por leer: a los locutores nos contratan porque las cosas las decimos con Arte.  Demuestra que eres un artista en tu profesión.  ¡Honra ese don en cada palabra que grabes, en cada pausa que hagas, cada vez que respires!

2. NO RESPETAR LOS TIEMPOS

 SI te mencionan que el comercial dura 30 segundos, haz que tu grabación dure eso o un poco menos.  No puedes presentar un ejemplo que dure ni 33, ni 40 segundos.  De intentarlo varias veces y no hay forma que la locución se ajuste a esos 30 segundos, entonces presenta un demo con una lectura que sea rápida pero que se entienda a la perfección lo que grabaste, aclarándole al cliente que el texto es demasiado largo para esa duración.  Allí puedes ofrecerle editarle el texto o volver a redactárselo por un monto “X” para llegar a los tiempos requeridos, aclarándole que generalmente los textos traducidos del inglés al español son entre un 15 y un 20% más extensos.

3. OBVIAR EL PERFIL DE LA VOZ QUE REQUIEREN

Estas son características fundamentales que deberás tomar en cuenta, y que ya te dan la pauta si eres o no la persona indicada para el proyecto. Sé sensato y asume que no puedes ser versátil en todo.  Si tienes una voz chillona y piden una voz sexy, aterciopelada, pues ahí deberías sincerarte y aceptar que quizás esa no sea tu oportunidad para presentarte.  Si especifican que buscan una voz que suene “natural”, “espontánea”, “de una persona común y corriente”, entonces anímate a ser tú mismo y despójate de toda la solemnidad, de todo lo acartonado. Ser uno mismo ante un micrófono es un don.  Si sientes que te falta recorrer camino al respecto, te recomiendo que tomes unas clases para soltarte, o te grabes cuanto más puedas hasta alcanzar esa naturalidad que hoy tanto piden en la locución comercial, así como en la narración.

4. NO APELAR A TU INTUICIÓN

No siempre el cliente te dirá exactamente lo que espera de tu locución, pero sí lo hará acerca de su proyecto o su producto.  Ahí tendrás que apelar a tu sexto sentido.  Si menciona que estará orientado a un público adolescente, tendrás que buscar una “horizontalidad” tal en tu entonación, como para que ese público sienta que estás a “su” nivel, no marcando una distancia generacional demasiado importante.  Si te indican que el producto es sofisticado, tendrás que saber trasladar ese espíritu a tu estilo de expresar dicha elegancia.  Si por el contrario el proyecto se trata de un contestador telefónico para una casa de repuestos, a lo que menos tendrás que apelar es a la exquisitez, pero sin caer en la ordinariez –en todo caso, transmitir amabilidad, claridad y eficiencia.

5. OBVIAR LAS CLAVES DEL STORYBOARD

Presta atención a los detalles del guión gráfico.  Para los comerciales de TV, por ejemplo, muchas veces te dan todo descrito a través de un esquema que comprende imágenes, una descripción de lo que va sucediendo entre una imagen y otra, y tu script ocupa otra columna.  Antes de disponerte a grabar, no dejes escapar ningún pormenor de lo que el creativo incluye.  A veces, la descripción de la banda sonora que se utilizará para el spot es, valga la redundancia, “la pista”.  En otras palabras, la música puede describir todo lo que necesitas saber de la esencia que transmitirá esa pieza.

6. ELUDIR LOS ASPECTOS TÉCNICOS

¿Demos en .wav o mp3? ¿La toma final será en .aiff? ¿Con o sin compresión? ¿Editado o no? ¡No puedes dejar de pasar por alto estos detalles!  Asimismo, muchas veces el cliente aclara que necesitará los audios finales procesados en determinado formato, y puede darse que éste sea muy, pero muy complicado de conseguir a no ser que tengas un software específico para hacer la conversión.  Un ejemplo: µ-law.  ¿Cuentas con ese formato para garantizarle al cliente que recibirá los archivos como él exige? ¿Tienes los medios para comprarte el software para hacer la conversión, o conoces a alguien que pueda hacerlo por ti?  Si la respuesta es no, te recomiendo que seas honesto y no le hagas perder el tiempo a ese potencial cliente.

7. IGNORAR LOS PROTOCOLOS AL ETIQUETAR TU ARCHIVO

“Cada maestro con su librito”, dicen por allí.  Cada agente, cada productora, cada cliente tiene sus mañas, o sus estándares.  El nombre que le asignes al demo, entra en esta categoría.  Convengamos que son tantos los datos que se describen al enviar un llamado a casting, que no siempre la información es clara o tan visible como uno quisiera.  Así y todo, cómo nombres a tu demo es una regla de oro para ellos.  Son muy recelosos a la hora de defender a sus voces; a cada proyecto le asignan un código, y deberás respetarlo tal como te lo piden.

8. NO INCLUIR TU NOMBRE AL INICIO DEL DEMO

En lo personal, te recomiendo que lo hagas, a no ser que tu agente o cliente te soliciten lo contrario.  Sólo incluye tu nombre, nada más.  Si vas a presentar más de una toma, dí tu nombre y el número de toma.  No te aconsejo que presentes más de dos tomas, y que éstas sean REALMENTE diferentes entre sí, siempre respetando los requisitos exigidos.

9. SOBRE EXIGIR LA VOZ

Si grabas 10, 20 tomas para presentar tu demo y terminas con la voz agotada, ¿sabes qué? Esa audición no es para ti.  No podemos esforzarnos en brindar algo que no nos sale fácilmente, desde el alma, con espontaneidad.  De nada sirve terminar con nuestras cuerdas vocales agotadas por un casting. 

10. NO REVISAR LA EDICIÓN FINAL

¿Limpiamos bien las respiraciones, los chasquidos?  Las pausas entre una oración y otra, ¿es la que sigue una lógica para nuestro oído? La edición, ¿quedó realmente prolija? No hay cosa más horrible que presentar un demo pésimamente editado.  Nuestro cliente podrá o no entender el español, pero créanme: una audición mal editada es un lenguaje universal.

 

Vivimos en tiempos tan vertiginosos, que los pequeños detalles cada vez se vuelven más grandes.  No nos tomamos el tiempo para leer con detenimiento información que es crucial; no prestamos atención a requisitos indispensables.  Lo tenemos todo delante de nuestra vista, y aún así no lo vemos.   Cuando recibamos un llamado a casting, respiremos profundo y leamos TODO, hasta el último punto.  Anotemos los puntos clave y pongámoslo delante de nuestros ojos para que no se nos escape nada.  De esta forma, les aseguro que todo el tiempo dedicado a grabar y editar nuestro demo, no terminará en la basura. ¡Suerte!

 

 

 

 

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